INTRODUCCIÓN
Desde hace algunos años el mercado está inundado de bebidas denominadas por sus productores energizantes, y que según ellos fueron creadas para incrementar la resistencia física, proveer reacciones más veloces y mayor concentración, aumentar el estado de alerta mental, evitar el sueño, proporcionar sensación de bienestar, estimular el metabolismo y ayudar a eliminar sustancias nocivas para el cuerpo.
Este consumo y mas aún mezcladas con bebidas alcohólicas se está tornado una costumbre entre los jóvenes, transformándose en un cóctel nuevo y peligroso para la salud. Con el uso de las bebidas energizantes se estaría alterando el patrón de uso de las bebidas alcohólicas, especialmente las destiladas, ya que ante la mezcla y mejora del sabor estarían consumiendo mayores cantidades de alcohol.
El riesgo asociado con los altos niveles de cafeína parece ser el problema más común de estas bebidas, en comparación a las otras sustancias que la componen. Algunos ingredientes son clasificados como adaptógenos, pues ayudan a normalizar las funciones de sistemas del cuerpo alteradas por la tensión.
El riesgo potencial del consumo de las bebidas energizantes se vería incrementado por el uso concomitante con otras sustancias como es el caso del alcohol. Esto podría desencadenar una serie de trastornos tales como convulsiones, arritmias y muerte súbita.
Este estudio tuvo como objetivo caracterizar el patrón de uso de energéticos entre estudiantes de educación física de un instituto de la ciudad de Rosario, Argentina.
METODOLOGÍA
Es un estudio de naturaleza cuantitativa, descriptivo y transversal.
Es un estudio de naturaleza cuantitativa, descriptivo y transversal.
Se realizó un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los criterios de inclusión fueron: estudiantes mayores de 21 años, cursando el cuarto año del profesorado en educación física, en condición de regular. La población estudiantil de cuarto año era de 364 personas, pero la
muestra total quedó conformada por 211 estudiantes.
muestra total quedó conformada por 211 estudiantes.
Para la recolección de datos se empleó un cuestionario auto administrado basado en la experiencia profesional de la autora y en el Cuestionario sobre el patrón de uso de bebidas energéticas utilizado en una investigación realizada por el Departamento de Psicobiología, de la Universidad Federal de San Pablo (UNIFESP).
El instrumento final quedó compuesto de dos partes, una referida a datos sociodemográficos y prácticas deportivas de los sujetos investigados, con once (11) preguntas estructuradas, tipo dicotómicas y de respuestas múltiples, y una segunda parte referida al patrón de consumo de las bebidas con 12 preguntas estructuradas (dicotómicas y de respuestas múltiples).
RESULTADOS
Características sociodemográficas
En cuanto al sexo, la muestra se compuso mayoritariamente de varones, 114 (54%). La media de edad de los estudiantes fue de 22 años y 6 meses (min= 21 años; máx.=38 años, ds=2,25).
El 77,3 % de los estudiantes afirmaron trabajar regular o esporádicamente. En relación a si además de sus prácticas escolares deportivas, concurrían a un gimnasio, El 53,6% estudiantes dijeron hacerlo en forma regular o esporádicamente.
En cuanto al turno que concurren a estudiar al instituto, la mayoría lo hace en un sólo turno, siendo 46,9% estudiantes que concurre a la mañana y 50,2% en el turno vespertino . El 64,9% de los sujetos afirmaron ya haber consumido y 35,1% afirmaron no haberlo hecho.
Consumo de bebidas energizantes asociadas a las prácticas deportivas
Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre el uso de bebidas energizantes y el hecho de concurrir al gimnasio. Entre los estudiantes que concurren a un gimnasio, 72,6% consumen los energizantes, y entre los que no concurre, 56,1% consumen tales bebidas.
En cuanto al sexo, la muestra se compuso mayoritariamente de varones, 114 (54%). La media de edad de los estudiantes fue de 22 años y 6 meses (min= 21 años; máx.=38 años, ds=2,25).
El 77,3 % de los estudiantes afirmaron trabajar regular o esporádicamente. En relación a si además de sus prácticas escolares deportivas, concurrían a un gimnasio, El 53,6% estudiantes dijeron hacerlo en forma regular o esporádicamente.
En cuanto al turno que concurren a estudiar al instituto, la mayoría lo hace en un sólo turno, siendo 46,9% estudiantes que concurre a la mañana y 50,2% en el turno vespertino . El 64,9% de los sujetos afirmaron ya haber consumido y 35,1% afirmaron no haberlo hecho.
Consumo de bebidas energizantes asociadas a las prácticas deportivas
Se encontró una asociación estadísticamente significativa entre el uso de bebidas energizantes y el hecho de concurrir al gimnasio. Entre los estudiantes que concurren a un gimnasio, 72,6% consumen los energizantes, y entre los que no concurre, 56,1% consumen tales bebidas.
Consumo de energizantes asociados a bebidas alcohólicas
Entre los estudiantes que ya consumieron bebidas energizantes (n = 137), 120 (87,6%) afirmaron haberlo hecho mezclando con bebidas alcohólicas, y 17 (12,4 %) dijeron no haber realizado esta mezcla.
Entre los estudiantes que ya consumieron bebidas energizantes (n = 137), 120 (87,6%) afirmaron haberlo hecho mezclando con bebidas alcohólicas, y 17 (12,4 %) dijeron no haber realizado esta mezcla.
DISCUSIÓN
Los resultados encontrados evidencias que el uso de bebidas energizantes es frecuente en estos jóvenes que han elegido a la actividad física, como la actividad que será su medio de vida en el futuro. Los atletas en general, y más aún los de alta competición siempre se muestran interesados en productos novedosos que prometen mejorar el rendimiento o aumentar su recuperación.
El mensaje de venta de los energizantes señala que vitaliza mente y cuerpo, y están hechos para momentos en los cuales el estrés físico y mental aumentan. La compañía de una de éstas bebidas las recomienda para aquellos deportes que requieren altos niveles de energía, y una recuperación inmediata y que su utilización está indicada para durante y después del ejercicio.
En la muestra se identificó que la práctica de concurrir en forma regular o aún esporádica al gimnasio para entrenar, fuera de sus horarios de clases, también está asociada al consumo de las bebidas energizantes.
En una investigación realizada entre concurrentes a un gimnasio para realizar alguna actividad física, se demostró que la mayoría desconocía la finalidad de las bebidas energéticas y sus beneficios nutricionales. Señalaron que conocían que no tenían alcohol, que no permitían eliminar las toxinas producidas durante la actividad, y que creían que podían traer trastornos cardiovasculares se identificaron asociaciones significativas entre el consumo de bebidas energizantes y el pertenecer al sexo masculino y ser solteros o separados como estado civil . Esto quizás pueda ser explicado desde la literatura, donde aparece que los hombres beben más que las mujeres y los solteros o separados más que los casados.
Como las bebidas energizantes han invadido el mercado desde principio de esta década bajo marcas en inglés que exaltan la energía, el vigor y la fuerza, lejos de consumirse para las actividades deportivas hoy miles de jóvenes suelen disfrutarlas en otras ocasiones, buscando un efecto ergogénico que les permita conciliar las responsabilidades cotidianas de estudiar, trabajar y las exigencias de su vida personal con la diversión.
Los jóvenes estudiantes de la muestra revelaron que las ocasiones donde más consumen estas bebidas es en discotecas, bares y fiestas, todas situaciones de diversión, muy alejadas del entrenamiento y el deporte, y lo que buscan al ingerirlas es lograr la resistencia para disfrutar toda la noche, y además mejorar el sabor de las bebidas alcohólicas. Estos datos coinciden con los aportados en un estudio brasilero.
En el trabajo realizado por el Departamento de Psicobiología de la Universidad Federal de Sao Pablo, también se encontró datos de que el uso de energizantes por jóvenes es realizado la mayoría de las veces asociado con el uso de alcohol. En este estudio, el objetivo principal de la mezcla con el alcohol por parte de los estudiantes es lograr mejorar el sabor de la bebida alcohólica, ya que es el vodka, una bebida destilada de alto contenido alcohólico y de sabor muy amargo, con lo que más las mezclan. Parecería que el joven no quiere perder la oportunidad de ingerir esa bebida con alto gradiente alcohólico, lo que le permite sentir los efectos "agradables" del alcohol, pero evitando el sabor desagradable y por eso busca mezclar, no con jugos o bebidas cola, sino con los energizantes, buscando un doble efecto. Si bien son escasos los estudios sobre la interacción entre los energizantes y el alcohol, existirían algunas evidencias que esta mezcla aumentaría las propiedades excitantes del alcohol o bien disminuirían los efectos depresores del mismo.
El mensaje a difundir por unos y otros, para la comunidad en general es que siendo las prácticas deportivas una parte importante de la cultura de los pueblos, no existen otros sustitutos para poder llevarlo a cabo que el entrenamiento y la buena alimentación.
Referencia:
Ballistreri, M. C., & Corradi-Webster, C. M. (2008). O
uso de bebidas energéticas entre estudantes de educação física. Revista
Latino-Americana de Enfermagem, 16(SPE), 558-564.
doi:10.1590/S0104-11692008000700009. Disponible en: http://www.scielo.br/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0104-11692008000700009&lng=pt&nrm=iso&tlng=es


